martes, 22 de mayo de 2007

Deterioro de los cauces del río de la Laja

Por el Ing. Arturo Morales Tirado

Con el acelerado incremento en la región de la actividad económica de la construcción, la cual se ha dado en los últimos 25 años, los recursos naturales pétreos (arena, grava, piedra bola, tierra lama) de los cauces de los ríos de esta zona desértica del Norte de Guanajuato (por ser, esta arena sílica, de origen desértico y de la erosión, con menos contenido de materia orgánica, es altamente demandada para la construcción) han sido el botín de no más de 5 grandes concentradores comerciales de arena y grava, lo que ha resultado en el acelerado deterioro de los cauces del río de la Laja y sus afluentes como el río de la Venta, el San Marcos o el San Damián.

Además de la destrucción en el sitio de los meandros y forma natural del cauce, el saqueo a este recurso natural se da en lo que estos acaparadores han llamado bancos de arena, siendo en realidad meandros naturales, resultado de acumular sedimentos de las zonas erosionadas, aguas arriba (en trayecto de la carretera San Miguel a Guanajuato se pueden apreciar).

Como para estos saqueadores de los recursos naturales lo importante son las utilidades económicas fáciles y rápidas, destruyen la sinuosidad natural de los cauces creando anchas franjas rectas en torno a hilos pequeños de agua, produciendo un grave daño ecológico al ecosistema de todo el sistema hidrológico de la cuenca alta del río Laja, aumentando la posibilidad de contaminación del acuífero superficial o somero, aumentando la intensidad de largos períodos de sequía en el lecho, la ribera y el cauce de los ríos y en las intensas inundaciones en época de agua, destruyendo la frágil biodiversidad acuática y terrestre, rompiendo al ritmo acelerado de la maquinaria pesada el equilibrio ecológico y ambiental de la región, lo que se ha traducido en conflictos sociales (desde hace 6 años: comunidad de río Laja en Dolores, o Cruz del Palmar y Banda en San Miguel) entre los campesinos, vecinos del río, los paleros (usan palas para extraer la arena), los trabajadores y dueños acaparadores de la arena, las autoridades ejidales y comunales, las autoridades municipales, estatales y federales (SEMARNAT Y CNA), teniendo, al final un acelerado incremento en la desigualdad socioeconómica que ha producido y produce un nuevo tipo de emigrante – refugiado, el emigrante ambiental.

Como en todo proceso de grave deterioro ambiental, como lo puede ser la tala inmoderada, la pesca con redes de arrastre, la agricultura comercial con altos consumos de agua en zonas desérticas como la de San Miguel de Allende, etc., en el saqueo de la arena de los ríos locales se da el círculo pernicioso en contra de los derechos humanos (derecho humano y constitucional a un medio ambiente sano): desigualdad, abuso de poder político – económico, corrupción e impunidad.

Es lo que hoy vivimos en el caso de una concesión desproporcionada por 10 años, en más de un kilómetro de extensión en el río San Marcos – San Damián, que CNA – SEMARNAT (con la anuencia del anterior gobierno municipal de San Miguel de Allende y el Instituto de Ecología de Guanajuato) han otorgado por diez años a una acaparadora de Querétaro, la Señora Feregrino, no sólo en detrimento del medio ambiente y rompiendo las restricciones que la propia CNA había puesto desde el 2003, en el sentido de no permitir concesiones por más de un año, también en detrimento de la incipiente organización de vecinos – paleros del río San Marcos – San Damián que agrupa a cerca de 100 colindantes, comuneros y ejidatarios, de las comunidades de Agustín González, el Espejo, Tierra Blanca, San Isidro Capadero y Cruz del Palmar, en el Municipio de San Miguel de Allende; quienes pretenden aprovechar sustentablemente la arena del río que es parte de su existencia en toda la extensión de la palabra.

Hoy, ellos, indignados, ven frente a sus ojos, como entre los cucharones y tolvas ajenas al municipio se llevan este recurso natural y la riqueza económica que le generará a su única concesionaria el saqueo de la arena sílice del lecho y ribera del río, dejándoles mayor marginación, destrucción de sus caminos, de su medio ambiente, de su ecosistema, de hábitat, de su hogar.

En la referida concesión a la Sra. Feregrino, CNA – SEMARNAT (con la anuencia del anterior gobierno municipal de San Miguel de Allende y el Instituto de Ecología de Guanajuato), han autorizado la destrucción de siete meandros, producto de la restauración natural pasiva del propio río, que se ha dado en los últimos cinco años, destruir lo restaurado con una autorización oficial, mientras, en semanas anteriores, con lujo de violencia se detiene, esposa, y encarcela a vecinos paleros por utilizar arena en carretillas (vecinos de Xoté), a la par, otros saqueadores de recursos naturales, con toda impunidad, explotan ilegalmente otros meandros (bancos de arena) en supuestas parcelas ejidales de Cruz del Palmar ( 200 metros al este) ya que no cuentan con el visto bueno de los ejidatarios ni cualquier tipo de autorización, o bien extraen la arena n la cercanía del vado de Cieneguita.

Ante lo anterior, vecinos del río, ciudadanos de organizaciones de la sociedad civil y profesionales ambientales, acudimos el pasado viernes 19, al llamado de alerta del actual Director de Medio Ambiente y Ecología en San Miguel de Allende, Don Paterson, para analizar y buscar solución a este grave problema.

2 comentarios:

Mario Martìnez dijo...

Uno de los reponsables directos de este ecocidio es quien estuvo al frente de la Dirección de Ecologia y Medio Ambiente en julio del 2006, adivine usted quien? y actualmente en la administración.

cesar dijo...

Excelente artículo... Pero ¿por qué no se menciona quién lo escribió?